
¿Cómo puedo saber si mi bajante está atascada?
Señales visibles en el exterior
Para detectar si tu bajante está atascada, lo primero que debes observar es si en la bajada de agua de tu vivienda hay acumulaciones o goteras inusuales. Una señal clara puede ser la presencia de charcos o acumulaciones de agua en la base de la bajante, especialmente después de lluvias intensas. También, si notas que el agua tarda mucho en drenar o se queda estancada en el tubo, es probable que exista un bloqueo parcial o total en el interior.
Problemas en el interior de la vivienda
Otro indicador importante es la aparición de malos olores en el interior, particularmente en zonas cercanas a las bajantes o en los baños y cocinas. La acumulación de residuos y restos en el interior del tubo genera estos olores y puede ir acompañada de ruidos extraños, como burbujas o gorgoteos, cuando se usan los grifos o la ducha. Estos signos indican que el agua no fluye correctamente y que probablemente hay un atasco que requiere atención profesional.
Pruebas sencillas para confirmar el atasco
Puedes realizar algunas pruebas básicas, como tirar agua por el lavabo o la ducha y observar si se vacía con normalidad o si se acumula en el desagüe. También, si al vaciar la bañera notas que el agua sube en el inodoro o en otros desagües, esto puede indicar que el bloqueo afecta a varias partes del sistema de bajantes. Sin embargo, para una evaluación precisa y segura, siempre es recomendable que un técnico especializado realice una inspección con herramientas específicas, como cámaras de inspección.
¿Cuánto cobra un fontanero por un atasco?
El coste de arreglar un atasco puede variar según la gravedad del problema y la ubicación del mismo. En general, un fontanero en Granada suele cobrar entre 80 y 150 euros por una intervención básica para desatascar una tubería o un inodoro. Este precio incluye la visita y la utilización de herramientas manuales o mecánicas para resolver el problema.
Para atascos más complicados, que requieran el uso de maquinaria especializada como camiones de presión o técnicas de alta presión, el coste puede incrementarse. En estos casos, el precio puede oscilar entre 150 y 300 euros, dependiendo del tiempo que lleve solucionar el problema y del acceso a la zona afectada. Es importante solicitar un presupuesto previo para evitar sorpresas y conocer exactamente qué incluye el servicio.
Es recomendable también tener en cuenta que algunos fontaneros cobran tarifa por hora, que puede variar entre 30 y 60 euros. En estas circunstancias, el coste final dependerá del tiempo que tome resolver el atasco. Por ello, acudir a profesionales con experiencia garantiza una intervención rápida y efectiva, evitando que un problema menor se convierta en una reparación más costosa.
¿Quién debe pagar un daño en un bajante?
La responsabilidad por un daño en un bajante generalmente recae en quien tiene la propiedad o el mantenimiento de la instalación en cuestión. Si el bajante es parte de una propiedad privada, como un edificio de viviendas o una vivienda unifamiliar, suele ser el propietario quien debe asumir los costes de reparación. Sin embargo, si el daño es consecuencia de una avería o mal estado en las instalaciones comunes de un edificio, la comunidad de vecinos suele ser la responsable de gestionar y pagar las reparaciones.
En casos donde el daño ha sido causado por una instalación defectuosa o por negligencia del propio usuario, la responsabilidad recae en esa persona o entidad. Por ejemplo, si una tubería ha sido manipulada incorrectamente o no se ha llevado un mantenimiento adecuado, el propietario o inquilino puede ser considerado responsable. Es importante revisar las condiciones del contrato de alquiler o las obligaciones de mantenimiento en el caso de comunidades, para determinar quién debe afrontar los costes.
Por otro lado, en situaciones donde un daño en el bajante se produce por causas externas, como una obra en la vía pública, un accidente o un acto de vandalismo, la responsabilidad puede recaer en la administración pública o en la parte que causó el daño. En estos casos, es recomendable consultar con profesionales especializados y, si es necesario, gestionar reclamaciones ante las entidades responsables para cubrir los costes de reparación.
¿Cómo destapar una bajante?
Inspección inicial y seguridad
Para destapar una bajante, lo primero es realizar una inspección visual y manual para identificar posibles obstrucciones accesibles. Antes de manipular cualquier elemento, asegúrate de apagar las instalaciones eléctricas cercanas y usar guantes y gafas de protección. En algunos casos, puede ser útil usar una linterna para localizar restos o acumulaciones en el interior de la tubería. Si la obstrucción está cerca de la boca de la bajante, muchas veces basta con eliminar residuos visibles a simple vista.
Uso de herramientas manuales y mecánicas
Una vez identificada la obstrucción, el método más común y efectivo es emplear herramientas como un desatascador manual o un cable de fontanero. El cable, también conocido como serpiente, se introduce en la tubería girando suavemente para romper o extraer la acumulación de residuos. Es importante avanzar con cuidado para no dañar la tubería, y en caso de resistencia, retirar el cable y revisar si hay bloqueos o roturas en el tramo. Este método requiere paciencia y experiencia para evitar daños en las tuberías.
Soluciones químicas y preventivas
En ocasiones, si la obstrucción no es muy severa, puede ayudar el uso de productos desatascadores específicos para tuberías. Sin embargo, estos deben usarse con precaución, siguiendo las instrucciones del fabricante, para evitar dañar las tuberías o contaminar el medio ambiente. Además, tras destapar la bajante, es recomendable realizar un mantenimiento preventivo periódicamente, utilizando agua a alta presión o limpiezas químicas suaves, para evitar futuras obstrucciones y prolongar la vida útil de la instalación.